Mindfulness: la clave es acordarse

Mindfulness, o atención plena en español, viene de la palabra sati del pali, un idioma que se hablaba en la antigua India. La traducción literal de sati, sin embargo, es más bien «acordarse». Si la práctica de Mindfulness se trata de estar en el momento presente, ¿por qué se relaciona con el acto de acordarse, que, al parecer, tiene que ver con en el pasado?

En su forma más sencilla, practicar Mindfulness consiste en prestar atención intencionadamente a un objeto y, cada vez que notamos que se ha desviado la atención, volver. El objetivo de la práctica no es evitar que divague la mente: aparte de ser imposible, no es «malo» que esto suceda. La clave es acordarnos de volver a enfocarnos en nuestro objeto una y otra vez. Es justo el acto necesario para poder cumplir con nuestra intención de estar presentes. No hace falta analizar por qué se ha ido la mente, ni regañarnos por el «despiste». Sin embargo, puede ser interesante tomar nota de qué ha sido que ha atrapado nuestra atención. O, en otras palabras, acordarnos de lo que ha sido. No acordarse en el sentido de recordar un hecho o a hacer algo, sino simplemente saber lo que ha pasado. Puedes llegar a ser tu propio psicólogo (sin tener que pagar nada por sesión).

Cuando te cortas un dedo, por ejemplo, lo sabes inmediatamente y de manera directa a través de las sensaciones físicas. A continuación, lo sabes como un hecho a través de pensamientos sobre lo ocurrido: «Me he cortado el dedo». Estas dos formas de saber – experiencial e intelectualmente – suceden de manera muy rápida y automática. A veces, se desencadena un tren de pensamientos sobre posibles causas y efectos de estas sensaciones. Estos pensamientos no siempre son útiles ni verídicos («¡Qué tonto/a soy!») y pueden llegar a impulsarnos a actuar de una manera reactiva o habitual. Sin embargo, si estamos prestando atención, es posible discernir entre las sensaciones, pensamientos y reacciones y elegir una respuesta acorde con nuestras intenciones. La clave, de nuevo, es acordarse de prestar atención.

El acto de acordarnos es algo que hacemos en el momento presente. Es lo que nos permite decidir qué hacer en el siguiente momento.

Cuando estamos estresados, por ejemplo, es difícil acordarnos de nada que no tenga que ver directamente con la situación que estamos afrontando. Igual que un músico se acuerda de cómo tocar su instrumento por haberlo practicado, si practicamos Mindfulness de manera regular, es más probable que nos acordemos de usarlo para tomar un poco de perspectiva en estas situaciones y responder en lugar de reaccionar automáticamente.

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